En esta ocasión vamos a adentrarnos en el mundo meteorológico y su relación con la pesca, vital para el desenlace de la jornada que desarrollemos. Pués ni que decir tiene que en este complicado mundo yo no soy experto y que los diferentes elementos que componen este factor no afecta de la misma manera a una zona costera que a otra. Un ejemplo claro es el viento del sur, el llamado siroco en las costas andaluzas como norma general no suele ser muy favorable, sin embargo un viento templado del sur en la costa cantábrica no es mal recibido por los pecadores. Hablaré de una forma generalizada de este tema para que cada persona que quiera experimentar con algunos valores que comentaré a lo largo de la publicación , lo lleve a su lugar de pesca habitual y teniendo en cuenta los otros factores de los que ya hemos hablado en anteriores publicaciones pueda sacar conclusiones para sacar más partido a las salidas de su afición favorita.
Dividiremos la
meteorología en diferentes valores para poder ir explicando sus
interacciones con la pesca.
El vientoes el
flujo de gases a gran escala. Según Gunter D. Roth es la
compensación de las diferencias de presión atmosférica entre dos
puntos. A los aumentos repentinos de la velocidad del viento se lo
conoce como ráfagas y a los vientos fuertes de duración intermedia
se le llaman turbonadas.
La escala de
Beaufort nos indica la denominación de la fuerza del viento en su
equivalencia al estado de la mar.
En este factor o
valor meteorológico debemos tener en cuenta principalmente tanto la
fuerza de este como la dirección. Pues estas dos variantes son
claves para el resultado final de una salida.
La dirección de
este nos dará buena cuenta el estado de la mar que provoque pues ahí
es donde debemos hacer hincapié. En pesqueros por aquí por el sur
donde un viento de levante es vital para obtener unos resultados
decentes, un poniente suave o moderado también puede dar capturas,
aunque hay muchos pescadores que son reacios a probar con otros
vientos dichos pesqueros. Teniendo en cuenta que aunque un viento de
cara puede dificultar mucho la pesca y que la mayoría de las playas
responden a esta dirección en el viento con un oleaje que
desentierre comida y remueva fondos, pues suele ser productivo en la
captura de piezas mariscadoras, como muchos espáridos y otros
especies depredadoras debemos de valorar en su justa medida la
desencadenante del estado en que se ponga la mar. Pues aunque una
playa de solera afiliada a un viento determinado si este es excesivo
puede que al final el pescado tenga que retirarse del alcance de
nuestros lances porque en las zonas limitrofes a la orilla el agua
se enturbie de tal manera que no puedan respirar.
Durante los
grandes temporales podemos observar como la mar cambia por franjas de
color. Hay ocasiones que la cantidad de oxígeno de las aguas no es
el adecuado y los peces por más que queramos nosotros no se
acercarán por evidentes cuestiones fisiológicas. Quedaran en las
franjas cercanas a sus comederos esperando su momento de recolecta.
Un viento lateral
de costado si es fuerte pero no enturbia mucho la mar ( suele
provocar borreguitos en la superficie, pero la mar plana) este viento
a de ser tenido en cuenta en determinados pesqueros ya que si las
corrientes que puedan llegar a provocar en la mar es a favor de la
costa suele deparar resultados sorprendentes normalmente en calas
cerradas. No todos los vientos de costados son buenos normalmente si
uno es bueno en una dterminada cala o playa cerrada el viento de
costado contrario no lo sea.
Un viento de
tierra por aquí en el sur suele aclarar las aguas en muchas playas y
como consecuencia se suelen buscar especies que respondan a este
patrón de pesca que cuando coincide con horas de luz y altas
temperaturas son ideales para la dorada, herreras etc
La intensidad con
la que sople es igualmente determinante. La interpretación previa de
lo que pueda llegar a acontecer el viento en un escenario determinado
durante la planificación de una jornada de pesca es medio trabajo
echo. Pues apostaremos por unas especies determinadas con lo que
adoptaremos técnicas especifícas y cebos adecuados. Los partes
meteorológicos que consultamos en la red son una herramienta tan
útil como un buen equipo de pesca.
ESCALA DE BEAUFORT
La Escala
de Beaufort es una medida
empírica para la intensidad del viento, va principalmente en el
estado del mar, de sus olas y la fuerza del viento.
Número de Beaufort
Velocidad del viento (km/h)
Nudos (millas náuticas/h)
Denominación
Aspecto del mar
0
0 a 1
< 1
Calma
Despejado
1
2 a 5
1 a 3
Ventolina
Pequeñas olas, pero sin espuma
2
6 a 11
4 a 6
Flojito (Brisa muy débil)
Crestas de apariencia vítrea, sin romper
3
12 a 19
7 a 10
Flojo (Brisa Ligera)
Pequeñas olas, crestas rompientes.
4
20 a 28
11 a 16
Bonancible (Brisa moderada)
Borreguillos numerosos, olas cada vez más largas
5
29 a 38
17 a 21
Fresquito (Brisa fresca)
Olas medianas y alargadas, borreguillos muy abundantes
6
39 a 49
22 a 27
Fresco (Brisa fuerte)
Comienzan a formarse olas grandes, crestas rompientes, espuma
7
50 a 61
28 a 33
Frescachón (Viento fuerte)
Mar gruesa, con espuma arrastrada en dirección del viento
8
62 a 74
34 a 40
Temporal (Viento duro)
Grandes olas rompientes, franjas de espuma
9
75 a 88
41 a 47
Temporal fuerte (Muy duro)
Olas muy grandes, rompientes. Visibilidad mermada
10
89 a 102
48 a 55
Temporal duro (Temporal)
Olas muy gruesas con crestas empenachadas. Superficie del mar blanca.
11
103 a 117
56 a 63
Temporal muy duro (Borrasca)
Olas excepcionalmente grandes, mar completamente blanca, visibilidad muy reducida
12
+ 118
+64
Temporal huracanado (Huracán)
Olas excepcionalmente grandes, mar blanca, visibilidad nula
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